Ahora sí.
Me contaron el otro día la verdadera historia de la creación de Porky Pig, el gracioso personaje de Merry Melodies. Friz Freleng se basó en un personaje peculiar de su Missouri natal, un tal Zeck Vitrall, un sureño típico, ya sabes, engreído, racista, engolado, seboso, creacionísta, pedante, furioso y agrio. El tal Vitrall se jactaba de culto y prolífico, llegando a publicar más de 150 libros en el transcurso de 10 años, cantidad exagerada si se pretende hacer creer que no se tiene ayuda o se intenta tener un mínimo de fiabilidad y exactitud. Su osco carácter le valió el odio y el desprecio de sus convecinos a pesar que él se jactaba de apoyos y afectos más imaginarios que reales. Ese mundo fantástico de su cabeza le servía para vilipendiar, todos los domingos al medio día, a todo lo que se moviese a su alrededor con parábolas, leyendas, acertijos y opiniones que, en su mente enferma creía sublimes y merecedores de una cátedra en cualquier prestigiosa universidad, pero que se convertían en momentos jocosos para los habitantes de Portia (Missouri). Y, lo gracioso era que mantuviese ínfulas académicas un tipo que solo había conseguido sus títulos a través de cursos por correo en academias no homologadas en ningún lugar del país e incluso del planeta. Jactábase también el tal Zeck de una vida espiritual plena pero totalmente opuesta a la de sus jefes que no veían con buenos ojos esos desvaríos exóticos cuando realizaba trabajos para ellos. Su lengua viperina le costó más de un paseo por juzgados donde siempre perdía aunque eso nunca mermó su teoría de conspiración contra él llevándole a una especie de paranoia fascistoide que poco a poco limitaba sus acciones y relaciones. Cada vez más aislado, solo la música popular más rancia le producía un mínimo alivio, consiguiendo un muy reducido grupo de aficionados que se reunían con él para comentar los últimos éxitos que podían escuchar en las cantinas de la zona. Finalmente, y tras convertirse en el payaso furibundo que en el fondo era, la befa y mofa de sus convecinos y gran parte de los habitantes de los alrededores, le hicieron tomar la decisión de marcharse a la montaña a trascender (decía), aunque todos sabían que su antisociabilidad le empujaba a esconderse dentro de los pliegues enfermos de su desquiciado cerebro. Tras quemar su casa, sus libros y todo lo que atesoraba en su parca vida, desapareció sin dejar rastro y de él nunca más se supo.
Freleng suavizó las partes más enfermas de la personalidad de Zeck Vitrall y dió origen a su popular personaje. Un personaje cobarde, torpe, mezquino, gordo, feo, zote, petulante y farragoso que se convierte en el más odiado de la factoría Warner y que sería el contrapunto de Bugs Bunnie o Duffy Duck. Ningún niño quería ser Porky. ¿Por qué sería?.
P.D: Que nadie piense en extrapolar esta historia con ningún personaje actual, yo no soy Quevedo y mi sentido de la ironía es mínimo.

Estamos hablando de este!!! .

......no de este!!!

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